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De acuerdo con datos del Sistema de Avisos de Accidentes de Trabajo (SIAAT), en nuestro país se registran 1,150 accidentes de trabajo cada día; es decir, 48 por hora.

Exponerse a la fuerza mecánica de una máquina, una herramienta o un montacargas, así como a la fuerza física de materiales químicos o explosivos, representa riesgos dentro de la industria que es necesario tomar muy en serio. 

Según datos del IMSS, la mayoría de los accidentes en la industria – cerca de 50,000 anuales – son ocasionados por golpes, aplastamientos o explosiones ocasionados al trabajar con maquinaria, objetos pesados o sustancias inflamables. Las personas que los sufren, en su mayoría, trabajan como cargadores, operadores de máquinas y herramientas, operarios de montacargas, soldadores y oxicortadores.

La segunda causa más común de accidente son las caídas. En promedio se registran 20,000 percances de este tipo cada año en plantas o instalaciones industriales.

Principales causas de los accidentes en la industria

De acuerdo con especialistas en seguridad social e industrial de la UNAM, este tipo de accidentes se deben primordialmente a: 

  • Procedimientos de trabajo peligrosos.
  • Ambientes de trabajos inseguros.
  • Ropa y equipo de protección inadecuados para el trabajo

La elaboración de alimentos, la fabricación de productos metálicos, la construcción, reconstrucción y ensambles de equipo de transporte y sus partes, así como la fabricación de productos de hule y plásticos están dentro de las actividades que registran mayor número de accidentes de trabajo, incapacidades permanentes y defunciones, según las últimas estadísticas del IMSS.

Las causas específicas de los accidentes dentro de las plantas industriales se explican a continuación:

  1. Condiciones peligrosas:
  • Métodos y procedimientos de trabajo inadecuados.
  • Defectos en los equipos, maquinarias, herramientas de trabajo e instalaciones.
  • Desorden o incorrecta colocación de los materiales, herramientas o productos en las áreas de trabajo.
  • Maquinarias y herramientas en mal estado.
  • Instalaciones con deficiente mantenimiento.
  • Falta de orden y limpieza en las áreas de trabajo.
  1.   Actos inseguros:
  • Provocar situaciones de riesgo que ponen en peligro a otras personas.
  • Usar de manera inapropiada las manos u otras partes del cuerpo.
  • Llevar a cabo actividades u operaciones sin la debida capacitación o  adiestramiento.
  • Operar equipos sin autorización.
  • Limpiar, engrasar o reparar maquinaria cuando se encuentra en movimiento.
  • No usar el equipo de protección personal o hacerlo de manera incorrecta. 

Importancia del equipo de protección personal (EPP)

Las empresas están obligadas a cumplir con protocolos de prevención de accidentes para proteger a los empleados de posibles lesiones que puedan poner en peligro la integridad física o incluso la vida. 

Los equipos de protección personal (EPP) son parte esencial de estas medidas. Están diseñados específicamente para brindar protección ante peligros físicos, eléctricos, químicos y mecánicos, entre otros.  

Su principal objetivo es evitar daños al trabajador, ya sea en forma de accidente laboral o de enfermedad profesional. Por eso, es muy importante elegir el adecuado para cada tipo de trabajo, ya que debe estar adaptado al trabajador y a la tarea que desempeña y, salvo indicación contraria, ser de uso exclusivamente personal.

Una empresa que promueve el uso de los equipos de protección personal, no solo salva al trabajador de una posible lesión grave, sino que aumenta el rendimiento, fortalece la eficiencia y mejora el ambiente laboral. Para ello, ésta tiene la obligación de dar a conocer a sus trabajadores los riesgos a los que están expuestos, determinar el EPP que deberán utilizar y proporcionarles el equipo necesario. 

Los trabajadores, por su parte, tienen la obligación de utilizar el EPP correctamente, y siempre que se requiera, asistir a las actividades de capacitación necesarias para conocer la reglamentación vigente en seguridad industrial, conocer el equipo más adecuado para cada actividad, saber cuándo es necesario utilizarlo, así como las formas precisas de hacerlo, y aprender protocolos de revisión, reposición, limpieza, limitaciones, mantenimiento, resguardo y disposición final.

Existen EPP diseñados para la protección especializada en las siguientes áreas:

No utilizar el equipo adecuado o simplemente evitarlo por considerarlo incómodo o innecesario puede tener consecuencias nefastas, ya que aumentan considerablemente las posibilidades de sufrir accidentes graves, incapacitantes o fatales e, incluso, enfermedades a largo plazo.

Por ejemplo, un trabajador que está expuesto diariamente a altos decibeles de ruido ambiental provocado por la maquinaria dentro de la planta, si no utiliza la protección auditiva adecuada puede presentar a largo plazo complicaciones o enfermedades relacionadas con la pérdida del oído. 

La seguridad en el trabajo no es un gasto, es una inversión. Y a la hora de elegir un equipo de protección, seleccionar el adecuado y de la mayor calidad es fundamental.